Monumentos

Monumentos

  • PARROQUIA DE LA INAMCULADA CONCEPCION

 Mandada construir por el señor y primer Marques de la Villa de Benamejí, Don Diego de Bernuy, es uno de los ejemplos más representativos del Barroco Cordobés, su portada de líneas sencillas con corte neoclásico esta rematada por una imagen de la Santa Fe, sobre la fachada una hornacina en forma de Venera (concha), alberga una imagen de Maria Inmaculada, a quien esta dedicado el Templo, posee nave de crucero en forma de cruz latina con capillas laterales, que albergan, al lado derecho del Altar Mayor, el Sagrario, de estilo Antequerano, remodelado recientemente, acoge las imágenes procesionales de la semana de Pasión de Benamejí, muchas de ellas procedentes del desaparecido convento de Carmelitas descalzos, que existía en Benamejí, y al lado izquierdo del Altar la entrada a la Majestuosa Sacristía , donde los arcos y remates de los techos se adornan con el Blanco impoluto, haciendo resaltar aun mas los escudos de armas de varios de los Marqueses de Benamejí, además de albergar una gran colección pictórica de los siglos XVII- XVIII.

En el patio se encuentra el acceso a las Catacumbas de esta Parroquia, de gran valor arquitectónico, están siendo puestas en valor para su visita y disfrute.

El altar Mayor alberga una talla de una Inmaculada, fechada en 1742, obra del escultor lucentino Pedro del Pozo, en el templo destaca su original cúpula, que arrancando de un ondulante anillo se fracciona, en varios arcos, estando pintados los escudos de armas de los Bernuy en las esquinas.

 Cuenta con un Majestuoso Órgano del siglo XVIII y un coro situado sobre el cancel de la puerta de entrada, con baranda de forja e iniciales de los Marqueses de Benamejí.

En las capillas anexas se encuentran mas imágenes procesionales de gran calidad artística de entre los siglos XVIII y XX, algunas de ellas grupos escultóricos procedentes de Olot, además cuenta con una capilla baptisterio, con pila bautismal de mármol rosado de las canteras de Cabra, muy típico en las construcciones y obras realizadas por el Marquesado de Benamejí.

A lo largo de toda la Parroquia encontramos urnas con niños Jesús, de gran calidad artística, tallas que podrían atribuirse a la Roldada , como una Divina Pastora, ubicada aquí, recientemente restaurada, cuenta también con un altar dedicado a Santa Teresa, de quien en este templo se conserva un reliquia propia de esta Santa.

Todos estos altares y muchas de las imágenes de esta Parroquia proceden del desaparecido Convento de Carmelitas descalzos, hombres, que había en la localidad.

  • ERMITA DE SAN SEBASTIAN

De principios del siglo XVIII, mandado erigir por los marqueses de benamejí. La Virgen la Cabeza preside el austero camarín central abierto en el muro, sobre el que cuelga un cuadro de la Virgen de Guadalupe. En un lateral se encuentra la imagen de San Sebastián y en el otro San Roque.

El cancel interior es del desaparecido Convento de Carmelitas Descalzos (masculino) que hubo en Benamejí, tallado completamente con motivos florales, destaca la talla de los escudo de la Orden del Carmelo.

En esta ermita se encuentra una imagen de gran tradición devocional como es San Judas Tadeo, patrón de las causas difíciles.

De planta en forma de Cruz latina con dos capillas a los lados, se albergan las imágenes de Jesús del Mayor Dolor, representa a Jesús recogiendo sus vestiduras incluso aun atado a la columna donde ha sido azotado, la Santa Cruz, y nuestro Padre Jesús Preso, talle integra de madera representa a Jesús en el momento de ser apresado en el huerto de los olivos, en la capilla opuesta se encuentra Maria Santísima de la Soledad, imagen de canastilla de gran belleza, de escuela granadina guarda mucho parecido con otras Dolorosas de algún discípulo de la escuela granadina del siglo de oro, todas ellas tallas de gran valor artístico, de belleza sencilla e impactante.

En la cúpula central se encuentran los escudos de la familia Bernuy, Marqueses de Benamejí.

Esta ermita se presenta con una portada sencilla y de corte neoclásico donde predomina la gran espadaña de ladrillo que la corona.

Construido en 1682 y del que actualmente se conserva varios arranques de arcos del patio porticado y la fachada Barroca de la Iglesia, recientemente restaurada y puesta en valor.

  • SANTUARIO DE MARIA SANTISIMA DE GRACIA CORONADA

Situado a un kilómetro de la localidad, camino del monumental Cementerio rodeado de olivos y pinares se asoma a su pueblo Maria Santísima de Gracia Coronada.

Del antiguo Santuario de Ntra. Sra. de Gracia, solo se conoce que fue restaurado en 1917, dando comienzo las obras del actual el 15 de Septiembre del 1974, basándose en el proyecto que realizo el arquitecto lucentino D. Manuel Roldan, fue inaugurado en octubre de 1997 por el entonces obispo de la diócesis D. José María Giralda.

El Santuario de Jesús del Alto, es el lugar de residencia de Ntra. Sra. de Gracia Coronada, patrona de nuestra Villa y Alcaldesa perpetua de la misma.

Desde el pueblo hasta la llegada al Santuario podremos admirar las típicas cruces de estación de penitencia, cruces de una gran sencillez popular.

  • CASTILLO DE GOMEZ ARIAS

     Por su posición en alto bastión inexpugnable por las tropas que lo asediaban, el castillo árabe Hins Banir Basir, Castillo de Benamexir, pasó en repetidas ocasiones de manos de las tropas árabes a manos de los y cristianos, hasta que en 1.361 vuelve a reconquistarlo D. Pedro I de Castilla, siendo destruida la fortaleza Castillo de Gómez Arias, llamada así por haber tomado el nombre de uno de sus Alcaldes.

Esta fortaleza fue más tarde reconstruida, en 1495 tenia la tenencia del mismo el señor de Palma de Río, Luís Porto Carrero y tres años después, Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán.

Actualmente es muy poco lo que queda en pie, solo se conserva algunos restos, principalmente los muros de un torreón.

Este Castillo sirvió de inspiración a Pío Baroja en la 'Feria de los Discretos'. Actualmente se encuentra en proceso de estudio

  • PUENTE SOBRE EL RIO GENIL

El puente que cruza el río Genil, es una de las obras en su genero mas importantes de la provincia de Córdoba, incluso de España, ya que no era frecuente en el siglo XVI construir puentes de esta magnitud y perfección, para ello además de un gran arquitecto, como Hernán Ruiz II hizo falta la generosidad, visión de futuro y sentido practico de un prócer mecenas como lo fue D. Diego de Bernuy, primer señor de Benamejí y su fundador.

El puente sobre el río Genil, en Benamejí (Provincia de Córdoba, España), es un proyecto del arquitecto renacentista Hernán Ruiz II y, entre sus obras de ingeniería, el único ejemplo de nueva planta totalmente ejecutado por él mismo.

Su valor más reseñable es el de obra de ingeniería que responde ejemplarmente a los cánones renacentistas de geometría, composición, proporciones y casi desnudez ornamental.

Se trata de un puente del siglo XVI, proyectado y ejecutado por Hernán Ruiz II, que salva el cauce del río Genil siguiendo el antiguo camino de Antequera Está situado en un tramo antiguo de la carretera nacional de Córdoba a Málaga (C.N.-331), entre los municipios de Benamejí y el Tejar.  

En su conjunto se revela como un diseño de tradición medieval, aunque con proporciones que se atienen a conceptos renacentistas. El tablero se sitúa a unos veinte metros sobre el nivel del río, manteniendo prácticamente horizontal el trazado del camino en esta zona, a pesar de lo profundo del cauce. El puente consta de dos grandes estribos desiguales apoyados en las laderas del cauce, dos pilas centrales de planta rectangular con tajamares semicirculares, dispuestas con los lados mayores al hilo de la corriente, y tres arcos desiguales.

Los arcos laterales, entre estribos y pilas, son de medio punto y avanzan sobre una línea de imposta que recorre los elementos sustentantes. Tienen una luz de 88 dm y su rosca está ligeramente rehundida. El arco central, de 30 m de luz, es también de punto medio, con arranque al nivel del agua y con rosca igualmente rehundida, presentando en los arranques, sólo en el intrados, una moldura de resalte. A cierta altura, se reconocen unos grandes mechinales que probablemente correspondan a los anclajes de las cimbras para su construcción. Los tres arcos se trasdosan con una sencilla moldura achaflanada.

La fábrica del puente es de sillares regulares, de tamaño medio, bien labrados y de color homogéneo, de piedra fosilífera. El pretil, que carece de molduras y presenta sus aristas achaflanadas, recorre perimetralmente, ambos lados de la calzada. Sobre los tajamares se ensancha la calzada, generándose una especie de miradores o apeaderos protegidos.

Originalmente, el ancho de la calzada era de 65 dm. Fue ampliado por una reforma hacia 1940. Con tal objeto se construyeron unos andenes volados, entre pilas y estribos, apoyados sobre una densa línea de ménsulas formadas por canes de hormigón armado, elevando ligeramente la cota del pavimento y dotándolo de acerado.

Los únicos elementos ornamentales de que dispone esta construcción, al margen de las sobrias molduras, son los escudos de armas situados en ambas caras de la clave del arco central. Reproducen el mismo tipo heráldico y parecen corresponder a las armas de Diego de Bernuy, primer señor de Benamejí, a mediados del año 2008 se derrumbo parte de los ensanches laterales del Puente sufriendo algunos desperfectos el mismo.

Gracias a la colaboración entre distintas entidades publicas y delegaciones de Cultura se ha podido reconstruir con gran las mejoras oportunas para su conservación y accesibilidad adecuada par el disfrute de los visitantes que deseen contemplar esta obra de arte de mas de cuatro siglos.

  • CUEVA LA SILERA

     Conocida tradicionalmente como la 'Cueva de la Silera', está situada a unos 1500 mts. al S.E. del municipio de Benamejí. Se trata de una interesante construcción de origen medieval, de los Siglos XIV-XV, para fines de almacenaje de productos agrícolas.Tiene planta de cruz griega, con cuatro galerías de más de treinta metros de largo cada una de ellas y unos 3 mts de alto por más de 2 mts de ancho. El techo es de bóveda ojival y las paredes de todas las galerías están recorridas por un total de 80 vanos también con arcos en ojiva tallados en la caliza. En cada uno de los arcos que constituyen las paredes del yacimiento se presume que estaban encastradas vasijas para almacenar el grano, de las que se han hallado también algunos fragmentos. Al final de las galerías existen pasajes tapiados y accesos en escala hacia habitáculos superiores, posibles accesos originales. Por la proximidad al castillo de Gómez Arias puede guardar relación con el primitivo asentamiento de Benamejí, a los pies del castillo. En épocas cercanas, ya en los Siglos XIX y XX, al tratarse de una cavidad que siempre ha sido conocida, han sido diversas las funciones para las que se ha usado, desde refugio para el ganado hasta, según testimonios orales de la zona, escondite de bandoleros.